Una empresa que se mueve entre continentes necesita una oficina que no se quede en ninguno.
Las operaciones crecen, el control también.
Cada módulo tal como se ve al entrar. Sin capturas de marketing: es la interfaz real.
Al entrar sabés cuánta gente representás, cuánto entró, qué se viene y qué está por vencer. Sin abrir un módulo.
Cada jugador con su mandato, su contrato, su salario y su cláusula. Y cuánto generó para la empresa.
Nueve filtros combinables. Un jugador sin agente, sub-21, con contrato venciendo en Portugal aparece en dos clicks.
Los objetivos del año con su avance medible. Y las finanzas agrupadas por dónde entra y a dónde va la plata, no como un listado de movimientos.
Los vencimientos de mandatos y contratos entran solos al calendario. Nadie tiene que cargar una fecha que el sistema ya conoce.
Sumás a quien quieras con su propio acceso. Lo que definís por persona no es cuánto paga, sino si ve las finanzas de la empresa.
Y se comporta como tal.
La oficina completa, con todos los módulos y sin límite de jugadores. El pago se coordina por transferencia.